Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Marroc. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Marroc. Mostrar tots els missatges

30 de jul. 2014

Cerdanyola s’oposa a la MAT

Al ple de dijous es va aprovar una moció, amb l’abstenció del PP, que s’oposava al pas de la línea MAT (Molt Alta Tensió) per Collserola.

Font: Cerdanyola Informa 30/07/2014

La línia de Molt Alta Tensió projectada és innecessària, perillosa per a la salut i el medi ambient i ruïnosa econòmicament. La justificació inicial de la MAT es trobava en la necessitat d’augmentar la interconnexió entre xarxes estatals i en el fet que l’estat espanyol era importador d’energia elèctrica provinent de França. Aquesta era la situació fa més d’una dècada però en l’actualitat a l’estat espanyol hi ha una capacitat de generació instal·lada de 108 Gigawatts per a un consum mitjà de 32 i un consum màxim de 45 assolit abans de la crisi. Es dona la situació de que hi ha plantes de generació elèctrica que s’han construït i no han arribat a entrar en marxa mai per manca de demanda. Avui dia l’estat espanyol exporta energia elèctrica a França, Portugal i Marroc, la MAT ha esdevingut innecessària.

La MAT i d’altres infraestructures similars basades en la generació a gran escala en base a combustibles fòssils i en l’augment del consum són polítiques contraries al canvi de model energètic proposat per la UE i els objectius per al 2020 que passen per reduccions del consum, per la generació a partir de renovables i criteris de proximitat. Construir la MAT aniria contra els criteris de política energètica de la UE.

Instal·lacions del tipus de la MAT són inútils per a la integració de fonts de generació locals perquè requereixen d’una aportació contínua molt gran d’energia i un problema a qualsevol punt de la línia s’estén ràpidament a tots. Des del punt de vista de la seguretat del subministrament és millor tenir xarxes i sub-xarxes de menys importància ben interconnectades. Els ciutadans paguem inversions mal fetes i innecessàries com la MAT que només beneficien a les empreses que s’encarreguen de fer-les i a l’oligopoli elèctric que ens repercuteix el preu sense assumir mai les pèrdues d’una mala planificació augmentant-nos les tarifes.

Les línies de tensió tan alta (el doble de les de més tensió habituals) tenen efectes negatius per la salut humana. El fet que les línies, en alguns punts, estiguessin a prop de nuclis habitats com Canaletes resultaria en una afectació a la salut humana donat que les emissions de radicació de baixa freqüència que produeixen aquestes línies estan associades a determinats tipus de càncers com: leucèmia infantil o càncer cerebral en adults.

La MAT tindria, a més un impacte ambiental i paisatgístic molt important arreu del territori en tant que les línies de molt alta tensió passarien per boscos que caldria tallar en desenes de metres per evitar incendis.

En conclusió, la MAT només té sentit per als interessos econòmics creats al voltant de la seva construcció que es va planificar erròniament, en una altra època, amb tendències econòmiques molt diferents i expectatives irreals i, si s’arriba a construir serà una més de tantes infraestructures que no es faran servir mai o tindrà un us molt marginal.

-.-

26 de jul. 2013

LA MAT - ¿A dónde nos lleva el progreso? (Documental)

Título original: 

LA MAT ¿A dónde nos lleva el progreso?
 

Dirección: Javier Collado Reigadas y Ales Payás Felis
Producción: Dokus Aborigen
País de producción: España
Idioma: Castellano y catalán (subtitulos en castellano)
Año: 2010
Duración: 28 min. Web oficial: desdelsboscos
Licencia: Copyleft
 



Este documental pretende potenciar las voces de las luchas contra La Mat, desde acciones legales hasta acciones más directas, como la primera okupación forestal que se ha producido en el Estado. Todas ellas se enfrentan a la nueva línea eléctrica de 440 KV que atravesará la Península en el 2013.

Premio: Mejor cortometraje en el IV Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos. Santa Coloma de Gramenet 2012.

Font: Naranja de Hiroshima

Qué es la MAT: una línea eléctrica de 400.000 voltios (Muy Alta Tensión) que atravesará Cataluña y que, en un futuro, pretenden que llegue hasta Marruecos y el norte de África. Una línea que dará salida a la sobreproducción eléctrica procedente de las centrales nucleares del Estado francés, que la venderá bajo la denominación “vente à bien plaire”, o sea, a precios menores al de su coste de producción. De informes técnicos, necesidades imperiosas y otras excusas ya hemos oído suficientes. No es ninguna sorpresa que utilicen todos los medios a su alcance para hacérnoslo creer: expertos, políticos, ingenieros, medios de comunicación. Una inversión tan alta y unos futuros beneficios tan elevados bien lo merecen. En la práctica esto se traduce en expropiaciones (forzadas o pactadas), destrucción de la naturaleza, impacto paisajístico, riesgos para la salud... Y aún más, nos quieren convencer de que es totalmente indispensable que la economía siga creciendo. Y es muy cierto: para que el capitalismo funcione no puede plantearse nunca “ir hacia atrás”, hemos de seguir “progresando”, cueste lo que cueste y caiga quien caiga.

¿Cuáles son los “problemas” que resolverá la MAT? ¿Turismo en las comarcas de Girona? ¿El suministro eléctrico para el AVE? ¿Los apagones de Barcelona? ¿O será la necesidad que tienen de que el nivel de consumo aumente todavía más y que sigamos hipotecando nuestro futuro? Se pueden debatir los pros y los contras, entrando en debates técnicos, como por ejemplo si es más económico y eficiente enterrar algunos tramos o cuál sería el mejor recorrido. Pero esto a nosotros no nos interesa ya que sabemos que un debate con los poderosos solo se lleva a cabo cuando a ellos les interesa, o sea, cuando son ellos quienes deciden el orden del día y aportan el moderador. Cuando los políticos entran en esta dinámica es porque saben que negociando pequeñas concesiones consiguen la resignación de parte de la gente que lucha. Casi siempre que se ha entrado en ese juego, nuestros “éxitos”, conseguidos después de un enorme esfuerzo, son simples migajas de las reivindicaciones originales.

Nos han vendido la ilusión del progreso y de los avances científicos como una panacea que liberará a la humanidad de sus miedos y que provocará una comodidad material nunca vista. Una comodidad que, curiosamente, nunca llegamos a alcanzar porque el progreso siempre nos crea nuevas necesidades, la mayoría inútiles. Lo que observamos y sentimos es que el progreso, de forma cada vez más clara, nos reduce a unos perfectos inútiles, llenos de inseguridades y fáciles presas de la pasividad. Cada vez tenemos menos conocimientos sobre cómo podría vislumbrarse una vida sin todas aquellas mercancías que nos imponen.

¿Estamos, pues, en contra del progreso? Si este significa mercantilización de la energía, destrucción de la naturaleza, desequilibrios territoriales, cultivos industriales y transgénicos, centrales nucleares, desruralización (con la pérdida de sus valores) o ciudades que exigen de la importación/expolio de recursos externos... entonces sí, lo estamos.

Hasta ahora lo que se ha venido haciendo no ha parado la construcción de las torres. Uno de los principales problemas que vemos es la poca implicación de la gente. Pero creemos que hay otro inconveniente claro: pedir a los mismos políticos, que tienen sus propios intereses en ella, que sean ellos quienes paren la MAT. Las campañas basadas en el “pedir” (pedir permisos para manifestarse, para entrevistarse con ellos, para tener voz en los medios de comunicación) que, hasta ahora han sido las únicas voces que han plantado cara, no han conseguido sus objetivos. Proponemos dejar de pedir y comenzar a exigir, no solo como colofón de textos y manifiestos, sino de forma real. Esto significa ser independientes de cualquier partido. “¿Y eso porqué?”, se preguntarán algunxs, “si el partido X ha votado contra la línea”. Volvemos a repetir: son ellos quienes tienen las cartas en la mano, los que deciden en qué términos algo es válido o no, cuál es el máximo reivindicativo aceptable... Quien realmente está en contra es aquella gente que siente propia la lucha; quien realmente establece si existe o no un límite a sus reivindicaciones son las personas que ven afectadas las tierras donde han vivido, las que aman los últimos pedazos de naturaleza, las personas que ven cómo la MAT no es más que un gran negocio para unos pocos, las que no están dispuestas a que se les imponga nada que no deseen.

Lo que está claro es que si realmente queremos conseguir algo tendremos que luchar, y nos lo tenemos que creer. En primer lugar, las obras, a nivel general, no están tan avanzadas. Quedan muchos tramos por construir, algunos de ellos no muy claros a nivel legal (aunque no hay que confiar en que no tire adelante de todas formas) y, después de eso, aún quedarán años en empezar a funcionar. Que veamos algunas torres construidas no nos ha de hacer recular, al contrario, nos ha servir para renovar nuestra rabia y para decidir, con la experiencia adquirida, qué tácticas pueden servir. Una de las cosas buenas de la lucha contra las grandes infraestructuras es que no importa donde mires, siempre hay mucho trabajo que hacer. Necesitamos de todas las habilidades: personas que acudan a manifestaciones, que pongan recursos, personas que hagan acciones contra empresas relacionadas con la MAT, pintadas, carteles, charlas informativas, protestas espontáneas...El único límite es el que nos pongamos cada unx de nosotrxs.

Y es que... ¿qué es la MAT en realidad? Se nos dice y nos creemos que es un monstruo de rostro invisible, un gigante anónimo. Esto nos provoca miedo y la sensación de que no podemos combatirla; Pero hemos de tener en cuenta que hay nombres y empresas tras ella. ¿Quién monta las torres? ¿Quién contrata a los trabajadores? ¿Quién realiza las prospecciones y los estudios sobre el terreno? ¿Quién aporta la maquinaria? He aquí unas preguntas que pueden tener unas respuestas mucho más cercanas de lo que creemos. Estas empresas tienen nombres y apellidos. Ahora es el momento de investigar y comenzar a luchar contra unos entes que ya no son monstruos lejanos, si no que pueden ser empresas de nuestra propia comarca. “Pero, ¿y los trabajadores? Estas empresas dan trabajo, y en estos momentos de crisis...” Contra estos argumentos contestamos que sí, que dan trabajo, de la misma forma que lo hacen las fábricas de armamento, las de pesticidas, los cárteles de la droga o las industrias contaminantes deslocalizadas en lugares donde preferimos no mirar.

También es el momento de cuestionarnos el cuadro general de nuestras vidas. ¿Hasta qué punto estamos dispuestxs a ceder o abandonar cosas que damos por seguras? ¿Queremos el 90% de la porquería que nos venden? ¿Queremos químicos en el agua y en el aire? Más aún: estas cosas que damos por seguras...¿De dónde vienen? ¿Vemos expolio y explotación en el café que consumimos? ¿Asesinatos de indígenas en la electricidad que compramos?, ¿Guerra en la gasolina que nos venden?

La economía ha declarado la guerra a la humanidad; La red de intereses es tan grande y compleja que ya no podemos controlar las repercusiones de nuestros actos ni las consecuencias que provoca nuestro nivel de vida. Una gran mayoría de la gente reconoce que tras la práctica totalidad de las guerras se escriben en mayúsculas los nombres del petróleo, los diamantes, el gas natural, los minerales, la explotación más salvaje... Y esto no significa otra cosa que nuestros coches, electrodomésticos, móviles, ordenadores, carreteras, urbanizaciones, ropa, joyas, etc. Nuestra vida se levanta sobre la agonía de un mundo que muere. Y aquí, a pequeña escala, pasa lo mismo. ¿Cuántos intereses se esconden tras la MAT? ¿Cuánto dinero se apila y nos impide ver qué y quién hay realmente tras las grandes infraestructuras?

Por otro lado, ¿alguien la había pedido?

¿Y si sencillamente creemos que es el momento perfecto para comenzar a recuperar el control de nuestras vidas? ¿O dejaremos que se salgan siempre con la suya? El documental que fue realizado por los compañeros de Dokus.aborigen y muestra cómo se prepararon las resistencias en el okupación forestal se ésta presentando por diversos sitios tanto de Cataluña como del estado español.

Fuentes de información: Ateneu Llibertari L'Escletxa, Rebelde Emule, Radio Almenara (entrevista en castellano), Radio Aktiva (entrevista en catalan),  Indymedia Alacant (entrevista en castellano).
 
-.-

2 de juny 2013

LA MAT - A donde nos lleva el progreso (Documental)

Título original: LA MAT ¿A dónde nos lleva el progreso?
Dirección: Javier Collado Reigadas y Ales Payás Felis
Producción: Dokus Aborigen
País de producción: España
Idioma: Castellano y catalán (subtitulos en castellano)
Año: 2010
Duración: 28 min. Web oficial: desdelsboscos
Licencia: Copyleft

Qué es la MAT: una línea eléctrica de 400.000 voltios (Muy Alta Tensión) que atravesará Cataluña y que, en un futuro, pretenden que llegue hasta Marruecos y el norte de África. Una línea que dará salida a la sobreproducción eléctrica procedente de las centrales nucleares del Estado francés, que la venderá bajo la denominación “vente à bien plaire”, o sea, a precios menores al de su coste de producción. De informes técnicos, necesidades imperiosas y otras excusas ya hemos oído suficientes. No es ninguna sorpresa que utilicen todos los medios a su alcance para hacérnoslo creer: expertos, políticos, ingenieros, medios de comunicación. Una inversión tan alta y unos futuros beneficios tan elevados bien lo merecen. En la práctica esto se traduce en expropiaciones (forzadas o pactadas), destrucción de la naturaleza, impacto paisajístico, riesgos para la salud... Y aún más, nos quieren convencer de que es totalmente indispensable que la economía siga creciendo. Y es muy cierto: para que el capitalismo funcione no puede plantearse nunca “ir hacia atrás”, hemos de seguir “progresando”, cueste lo que cueste y caiga quien caiga.

¿Cuáles son los “problemas” que resolverá la MAT? ¿Turismo en las comarcas de Girona? ¿El suministro eléctrico para el AVE? ¿Los apagones de Barcelona? ¿O será la necesidad que tienen de que el nivel de consumo aumente todavía más y que sigamos hipotecando nuestro futuro? Se pueden debatir los pros y los contras, entrando en debates técnicos, como por ejemplo si es más económico y eficiente enterrar algunos tramos o cuál sería el mejor recorrido. Pero esto a nosotros no nos interesa ya que sabemos que un debate con los poderosos solo se lleva a cabo cuando a ellos les interesa, o sea, cuando son ellos quienes deciden el orden del día y aportan el moderador. Cuando los políticos entran en esta dinámica es porque saben que negociando pequeñas concesiones consiguen la resignación de parte de la gente que lucha. Casi siempre que se ha entrado en ese juego, nuestros “éxitos”, conseguidos después de un enorme esfuerzo, son simples migajas de las reivindicaciones originales.

Nos han vendido la ilusión del progreso y de los avances científicos como una panacea que liberará a la humanidad de sus miedos y que provocará una comodidad material nunca vista. Una comodidad que, curiosamente, nunca llegamos a alcanzar porque el progreso siempre nos crea nuevas necesidades, la mayoría inútiles. Lo que observamos y sentimos es que el progreso, de forma cada vez más clara, nos reduce a unos perfectos inútiles, llenos de inseguridades y fáciles presas de la pasividad. Cada vez tenemos menos conocimientos sobre cómo podría vislumbrarse una vida sin todas aquellas mercancías que nos imponen.

¿Estamos, pues, en contra del progreso? Si este significa mercantilización de la energía, destrucción de la naturaleza, desequilibrios territoriales, cultivos industriales y transgénicos, centrales nucleares, desruralización (con la pérdida de sus valores) o ciudades que exigen de la importación/expolio de recursos externos... entonces sí, lo estamos.

Hasta ahora lo que se ha venido haciendo no ha parado la construcción de las torres. Uno de los principales problemas que vemos es la poca implicación de la gente. Pero creemos que hay otro inconveniente claro: pedir a los mismos políticos, que tienen sus propios intereses en ella, que sean ellos quienes paren la MAT. Las campañas basadas en el “pedir” (pedir permisos para manifestarse, para entrevistarse con ellos, para tener voz en los medios de comunicación) que, hasta ahora han sido las únicas voces que han plantado cara, no han conseguido sus objetivos. Proponemos dejar de pedir y comenzar a exigir, no solo como colofón de textos y manifiestos, sino de forma real. Esto significa ser independientes de cualquier partido. “¿Y eso porqué?”, se preguntarán algunxs, “si el partido X ha votado contra la línea”. Volvemos a repetir: son ellos quienes tienen las cartas en la mano, los que deciden en qué términos algo es válido o no, cuál es el máximo reivindicativo aceptable... Quien realmente está en contra es aquella gente que siente propia la lucha; quien realmente establece si existe o no un límite a sus reivindicaciones son las personas que ven afectadas las tierras donde han vivido, las que aman los últimos pedazos de naturaleza, las personas que ven cómo la MAT no es más que un gran negocio para unos pocos, las que no están dispuestas a que se les imponga nada que no deseen.

Lo que está claro es que si realmente queremos conseguir algo tendremos que luchar, y nos lo tenemos que creer. En primer lugar, las obras, a nivel general, no están tan avanzadas. Quedan muchos tramos por construir, algunos de ellos no muy claros a nivel legal (aunque no hay que confiar en que no tire adelante de todas formas) y, después de eso, aún quedarán años en empezar a funcionar. Que veamos algunas torres construidas no nos ha de hacer recular, al contrario, nos ha servir para renovar nuestra rabia y para decidir, con la experiencia adquirida, qué tácticas pueden servir. Una de las cosas buenas de la lucha contra las grandes infraestructuras es que no importa donde mires, siempre hay mucho trabajo que hacer. Necesitamos de todas las habilidades: personas que acudan a manifestaciones, que pongan recursos, personas que hagan acciones contra empresas relacionadas con la MAT, pintadas, carteles, charlas informativas, protestas espontáneas...El único límite es el que nos pongamos cada unx de nosotrxs.

Y es que... ¿qué es la MAT en realidad? Se nos dice y nos creemos que es un monstruo de rostro invisible, un gigante anónimo. Esto nos provoca miedo y la sensación de que no podemos combatirla; Pero hemos de tener en cuenta que hay nombres y empresas tras ella. ¿Quién monta las torres? ¿Quién contrata a los trabajadores? ¿Quién realiza las prospecciones y los estudios sobre el terreno? ¿Quién aporta la maquinaria? He aquí unas preguntas que pueden tener unas respuestas mucho más cercanas de lo que creemos. Estas empresas tienen nombres y apellidos. Ahora es el momento de investigar y comenzar a luchar contra unos entes que ya no son monstruos lejanos, si no que pueden ser empresas de nuestra propia comarca. “Pero, ¿y los trabajadores? Estas empresas dan trabajo, y en estos momentos de crisis...” Contra estos argumentos contestamos que sí, que dan trabajo, de la misma forma que lo hacen las fábricas de armamento, las de pesticidas, los cárteles de la droga o las industrias contaminantes deslocalizadas en lugares donde preferimos no mirar.

También es el momento de cuestionarnos el cuadro general de nuestras vidas. ¿Hasta qué punto estamos dispuestxs a ceder o abandonar cosas que damos por seguras? ¿Queremos el 90% de la porquería que nos venden? ¿Queremos químicos en el agua y en el aire? Más aún: estas cosas que damos por seguras...¿De dónde vienen? ¿Vemos expolio y explotación en el café que consumimos? ¿Asesinatos de indígenas en la electricidad que compramos?, ¿Guerra en la gasolina que nos venden?

La economía ha declarado la guerra a la humanidad; La red de intereses es tan grande y compleja que ya no podemos controlar las repercusiones de nuestros actos ni las consecuencias que provoca nuestro nivel de vida. Una gran mayoría de la gente reconoce que tras la práctica totalidad de las guerras se escriben en mayúsculas los nombres del petróleo, los diamantes, el gas natural, los minerales, la explotación más salvaje... Y esto no significa otra cosa que nuestros coches, electrodomésticos, móviles, ordenadores, carreteras, urbanizaciones, ropa, joyas, etc. Nuestra vida se levanta sobre la agonía de un mundo que muere. Y aquí, a pequeña escala, pasa lo mismo. ¿Cuántos intereses se esconden tras la MAT? ¿Cuánto dinero se apila y nos impide ver qué y quién hay realmente tras las grandes infraestructuras?

Por otro lado, ¿alguien la había pedido?

¿Y si sencillamente creemos que es el momento perfecto para comenzar a recuperar el control de nuestras vidas? ¿O dejaremos que se salgan siempre con la suya? El documental que fue realizado por los compañeros de Dokus.aborigen y muestra cómo se prepararon las resistencias en el okupación forestal se ésta presentando por diversos sitios tanto de Cataluña como del estado español.


Fuentes de información: Ateneu Llibertari L'Escletxa, Rebelde Emule, Radio Almenara (entrevista en castellano), Radio Aktiva (entrevista en catalan),  Indymedia Alacant (entrevista en castellano).
 
-.-


Este documental pretende potenciar las voces de las luchas contra La Mat, desde acciones legales hasta acciones más directas, como la primera okupación forestal que se ha producido en el Estado. Todas ellas se enfrentan a la nueva línea eléctrica de 440 KV que atravesará la Península en el 2013.

Premio: Mejor cortometraje en el IV Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos. Santa Coloma de Gramenet 2012.

Font: Naranja de Hiroshima
-.-

22 de maig 2013

Gas Natural Fenosa i les energètiques espanyoles campen per les amèriques

El pa de cada dia ...




El diumenge 19 de maig, dos companys camperols participants en l'Assemblea Popular del Poble Juchiteco van ser agredits a trets: "Al voltant de les 11 hores, quan el company Celestino Bartolo Terán es trobava pasturant el seu bestiar, prop dels terrenys on l'empresa UNION FENOSA - Gas Natural pretén establir el parc eòlic Bii-Hioxo, va ser agredit a trets per uns individus que es trobaven a bord d'una camioneta blanca tipus suburban. Afortunadament el va salvar-se en muntar el seu cavall i internar-se a la muntanya. El company és un camperol indígena binniza, qui des de l'any 2007 està a la lluita contra Unión Fenosa. El 2009 després de denúncies i mobilitzacions, ell i altres pagesos binniza vam aconseguir la anul·lació dels contractes amb l'empresa. No obstant això, ara UNION FENOSA-GAS NATURAL no està respectant les terres dels companys i pretenen apropiar-se de terrenys comunals de Juchitán." Llegir més..



Aquest dilluns, a les oficines de Nova York, el Relator Especial per als Pobles Indígenes, el Dr James Anaya va rebre a una comissió d'integrants de l'Aliança de Dones Indígenes de Mèxic i Amèrica Central i de la Xarxa de Joves Indígenes d'Amèrica Central i Mèxic , que van presentar una denúncia per les greus violacions als drets dels pobles indígenes de l'Istme de Tehuantepec per la imposició de parcs eòlics.
En particular es va denunciar al Govern Federal per emetre permisos per a la generació d'energia elèctrica sense tenir en compte que els terrenys són propietat de comunitats indígenes i que hi ha una legislació internacional que l'obliga a informar a consultar a aquests pobles. Així mateix es va denunciar al Govern de Oaxaca el qual ha utilitzat de manera recurrent a les forces policíaques per imposar diferents projectes i ha criminalitzat als opositors. 
També existeixen acusacions contra del Banc Interamericà de Desenvolupament (BID) i les empreses transnacionals Marena Renovables i Gas Natural Fenosa per utilitzar mitjans il·legals i suborns per contractar terres sota condicions lleonines, les quals signifiquen una despulla disfressada de legalitat. 
James Anaya comentar a les comissionades que ja ha emès recomanacions sobre aquest tema al Govern mexicà i ha expressat la seva preocupació per la gran quantitat de queixes expressades pels pobles indígenes al voltant de la violació al seu dret a la Consulta.

-.-

 
Més informació:

Gas Natural SDG, S.A., amb nom comercial Gas Natural Fenosa (antigament Gas Natural i fins 1992 Catalana de Gas). Després l'adquisicion de la compania electrica Union Fenosa, tercera del mercat espanol, Gas Natural Fenosa ha culminat el seu objectiu d'integrar els negocis de gas i electricitat. Gas Natural Fenosa és una de les companyies multinacionals líders en el sector del gas i l'electricitat, és present a 25 països i compta amb més de 20 milions de clients, opera principalment a Espanya, Itàlia, Mèxic, Colòmbia, Argentina, Puerto Rico i Marroc. El seu màxim interès es distribuir gas natural al sud-oest d'Europa i Sud-Amèrica així com la generació i comercialització d'electricitat als mercats elèctrics liberalitzats recentment.
La seu central es troba situada a Barcelona. 
L'edifici corporatiu, obra d'Enric Miralles i Benedetta Tagliabue, es troba al solar que ocupava l'antiga fàbrica de gas de la ciutat, a l'actual plaça del Gas, situada al barri de la Barceloneta.
Els seus màxims accionistes són La Caixa i la petroliera Repsol.
Recordem que un dels recents fitxatges fou Felipe González Márquez (PSOE) com a membre del Consell d'Administració de dita empresa. L'expresident percebrà un mínim de 126.500 euros, més els 80.000 que percep com ex-president ... i ves sumant.




-.-